martes, 14 de mayo de 2013

Step Thirty one


Abrí los ojos, el dolor había cesado y la luz de mi escudo se fue disipando poco a poco. Las sombras se habían ido y todo quedaba a la luz de la Verdad. Vi la caverna, y los cimientos de mi fortaleza. Apenas podía creer lo que veían mis ojos. 

¿Sabéis de qué están hechos los cimientos? De plata, de la misma plata que mi escudo, aunque  ya era una plata más vieja. Los construí así porque siempre he pensado que es el material más duro y resistente que existe. Pero tenía algo pegado, algo que yo no había puesto. 

¿Recordáis las sombras? ¿De lo que estaban hechas? Allí estaban sus restos, el problema con la plata es que si no la cuidas, las sombras se alimentan de ellas y las corroen. Y los cimientos estaban casi completamente corroídos, rotos y carcomidos. Cada roca, cada teja, cada losa, cada pieza de mi castillo estaba sustentado en unos cimientos que ella había estado rompiendo durante varios años. 

Todo empezaba a tener sentido en mi cabeza. Al volverme vi que mi escudo seguía allí, en el suelo, tintineando. Me acerqué y vi que detrás de mi reflejo había algo. Un bosque. 

Un bosque que no veía desde hace mucho porque estaba demasiado cerca de un árbol con las raíces podridas. Vi el sendero que habíamos recorrido juntos, y vi las huellas que dejamos, y en esas huellas vi que no estuvimos solos... que hubo otros que ella me ocultó... y vi claro que, en cada beso, en cada abrazo, en cada vez que hacíamos el amor, introducía pequeñas sombras dentro de mí. Lo vi tan claro que me dolieron los ojos, sobre todo cuando me di cuenta de que era algo que, de alguna forma, en el fondo de mi corazón, siempre supe, ella no había sido sincera mientras que yo lo fui siempre, ella no lo había puesto todo en nuestro sendero, mientras que yo lo puse todo y renuncie a todo por ella, ella se guardó lo necesario para seguir el camino sin mí. 

Sentí como algo se rompía dentro de mí, algo que debió doler tanto que simplemente no sentí nada, quizás la esperanza en la gente, o la confianza, aun no lo sé, solo sé que allí siguen los pedazos. 

Tomé el escudo y lo poco que quedaba de mí y salí de aquel lugar.


En el exterior llovía, y el agua que me empapaba se llevaba todo lo malo en otra dirección, lejos de mí. Un trueno sonó en la lejanía. Junto al fuego había una hoguera, y allí estaban los que me habían sacado de las ruinas. Yo no sabía por donde empezar.

- “¿Y bien?” - Me preguntó la brisa. 

- “Ya puedo irme, ya sé lo que fue mal, y no fui yo” - Les expliqué. 

-“Lo sabemos, nunca fue culpa tuya, tu lo diste todo, ella no” - Me dijo la estrella desde el cielo, desafiando a las nubes. 

- “Solo tenias que darte cuenta por ti mismo” - Mencionó el árbol sin darle demasiada importancia. 

-“Lo sé, ahora lo sé, ahora puedo seguir el camino solo, no es necesario que me acompañéis”. 

-“No vamos a dejarte solo ahora” - Me espetó la espada. 

-“Pero sabéis que este camino debo andarlo yo” - Dije . 

-“Y lo andarás tu, nosotros solo estaremos contigo para apoyarte”. 

Eché una última mirada a las ruinas, mis lágrimas se confundían con la lluvia y sonreí. 

- “¿Estás bien?” - Me preguntaron al unisonó. 

- “Si” - Les mentí, y ellos asintieron, sabían que no era cierto, sabían que aun me quedaban muchos pasos por recorrer, pero también sabían que tarde o temprano comenzaría a ser cierto, y yo también lo supe entonces.

Solo me quedaba allí una cosa por hacer. Caminé hasta el pozo, que me miraba con aires de superioridad. 

- “Te dije que vendrías a mi” - Me dijo - “Te dije que me necesitarías si te adentrabas allí”. 

-“Si, y vuelvo para decirte que no te necesito” - Me miró sin comprender. 

-“Lo haré todo por ti, lo sabes, solo necesitas beber de mi”. 

-“Lo sé, y sé que sería muy fácil, pero recuerdo la última vez, todo el daño que causaste, todo el dolor que repartiste, y no se repetirá”. 

Me miró con esa sonrisa que solo él sabe poner, esa sonrisa que te hace pensar que todo está dentro de lo que él ha planeado. 

- “Me necesitas”. 

- “Quizás, pero no hoy, no ahora” - El olor a rabia invadió el ambiente.

- “Volverás” - Declaró tajante

- “Lo sé, y entonces veremos si soy suficientemente fuerte para resistirme a ti, pero por lo pronto mi respuesta es no

Clavé mi mirada en el horizonte y vi la longitud del camino, infinito ante mí. Tenia el alma entumecido por el dolor y mi cuerpo cargaba conmigo casi por reflejo.

Y dí un paso más.



Hice cuentas, treinta y un pasos llevaba ya... y muchos más por recorrer. 

miércoles, 8 de mayo de 2013

Step Thirty


Cada paso en ese agujero quemaba mis pies. Mis botas hace tiempo que se habían desgastado y mi piel rozaba contra la fría roca. Aquello era siniestro, mi escudo apenas iluminaba el lugar y las sombras me plantaban cara como si no quisiesen que avanzase. Ocultaban algo, lo sabía, algo que no querían que viese. 

Me adentré hasta que el agujero llegó a los cimientos de mi castillo. Cimientos que puse hace años y que fijé con todas mis fuerzas para que perdurasen.

- “No mires” - me decían las sombras. 

Una sombra se abalanzó sobre mí, intentando quitarme el escudo. Se evaporó al tocarlo. ¿Sabéis qué es lo que se deshace al contacto de la Verdad? Yo lo sabía, sabia de que estaban hechas esas sombras, y sabia que no debían estar allí. Avancé hasta llegar a una gran caverna, las sombras entonces cayeron sobre mí. Me golpearon por todas partes, me intentaron derrumbar una vez más. 

Una vez más... 

¿Me habían derrumbado antes? Tenía una sensación de deja vu. Las aparté con el escudo y la mayor parte de ellas se retiraron, unas pocas me hicieron frente y se desintegraron en humo. 

- “¡¡¡No mires!!!” - Era lo único que decían con sus voces chillonas. Me acometieron otra vez, y esta vez me hirieron, envenenando otra vez una herida que ya había cicatrizado... 

Otra vez esa sensación de deja vu...

Mi vista se enturbió un poco y me los volví a quitar de encima. No, esta vez no, esta vez iba armado con lo único a lo que no podían hacer frente, no me cegarían de nuevo. Mi escudo brillo con más intensidad, y todas las sombras huyeron. Mi brazo, donde me hirieron, empezó a hervir, y creedme, dolió, como cuando te amputan un miembro gangrenoso, dolió como nunca me había dolido antes, porque no era solo mi brazo. Mi pecho me dolía, como nunca me había dolido antes. 

Solté el escudo aun brillante con miedo y caí de espaldas, pero eso no evito que la luz siguiera haciendo su trabajo, el brazo dejo de dolerme, pero mi pecho ardía como roca liquida, una herida que me habían hecho hace mucho y había olvidado, una sombra que había ocultado la cicatriz y me había cerrado los ojos para que no viese lo más obvio. 

Solo pude gritar.

Y Creedme... solo hay un dolor que supere a ese... y fue el que sentí después...

lunes, 6 de mayo de 2013

Sólo quisiera...

"Sólo quisiera ser uno de los motivos de tu sonrisa, quizá un pequeño pensamiento de tu mente d
urante la mañana, o quizá un lindo recuerdo antes de dormir. Sólo quisiera ser una fugaz imagen frente a tus ojos, quizá una voz susurrante en tu oído, o quizá un leve roce en tus labios. Sólo quisiera ser alguien que quisieras tener a tu lado, quizá no durante todo el día, pero de una u otra forma, vivir en ti."

- Gabriela Mistral

domingo, 5 de mayo de 2013

My Heart Is Refusing Me







I've been crushed beaten down
And I'm frozen to the ground
Like a fool I've trusted you
Still I'm hopelessly in love

I never thought that I would be this helpless
I can't believe I'm giving in for you
I've been crushed, I've had enough

Now I wanna leave but I'm lost
Somehow I can't break away
Although I've made up my mind
My heart is refusing me
(heeey yeaah eeeey eeeey)
My heart is refusing me
(heeey yeaah eeeey eeeey)

Me for you, you for me
It was us against them all
But slowly it came to me
What was underneath it all

I never thought that you could be this reckless
I can't believe you're doing this to me oh
Strip me down I'm naked now

And I wanna leave but I'm lost
Somehow I can't break away
Although I've made up my mind
My heart is refusing me
(heeey yeaah eeeey eeeey)
My heart is refusing me
(heeey yeaah eeeey eeeey)

heeey yeaah eeeey eeeey yeaaah

And I wanna leave but I'm lost
How I can't break away
Although I've made up my mind
My heart is refusing me
(heeey yeaah eeeey eeeey)
My heart is refusing me
(heeey yeaah eeeey eeeey)

I've been crushed, beaten down
Still I'm hopelessly in love

http://www.youtube.com/watch?v=xPOBdqHWios

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Es raro ¿Sabes? A veces encuentras canciones que te gustan pero que, por algún motivo, llegaron tarde.

¿Y qué sucede entonces? Pueden pasar dos cosas:

O bien te hacen sentir como una vez te sentiste, triste, feliz, lo que sea. Tienes lo que podríamos llamar una "regresión".

O bien levantas la mirada y sonríes.

:)

jueves, 2 de mayo de 2013

lunes, 29 de abril de 2013

Step Twenty nine


El agujero rezumaba oscuridad, palpable negrura que desafiaba al propio sol, esperando un despiste de este para colarse en el día. 

-“Ciérralo” - Escuché desde el pozo - “No bajes, es mejor enterrarlo todo” - Me insistió. 

Yo no podía dejar de mirar, ¿Qué había allí dentro que tanto miedo te diese? Me acerqué aun más. 

- “No le tengo miedo, simplemente sé que te espera, y vendrás a mi después, lo sé” - Me dijo. 

-“No le escuches” - Dijo una nueva voz.

No sabía de dónde venía esa voz, la busqué por todas partes sin encontrarla. No fue hasta que miré detrás de la montaña de ruinas que había detrás del agujero que lo encontré. 

-“¿Acaso creías que te iba a dejar solo?”

Era mi espada clavada contra una roca junto al agujero. Lustrosa orgullosa y afilada como siempre, capaz de cortar piedras y angustias. Me devolvía la mirada desafiándome a que me atreviese a decirle que se fuera. 

-“Ayudé a cortar las piedras más pesadas, y cargué durante días contigo, no pienso dejarte solo ahora” - Me increpó

-“Sabes qué debo hacer eso solo” - Le dije con el poco aliento que me quedaba. 

-“Te equivocas” - Dijo enfurecido.

-“No, de verdad, esta vez no puedo llevarte conmigo” - La espada me miraba desafiante, sabía que este duelo podía durar días, meses o incluso años, pero él termino cediendo, no sin antes ponerme una condición. 

-“Llévate esto entonces” - Me dio mi escudo, su escudo, nuestro escudo. Un escudo reluciente de plata que había sobrevivido a todas mis batallas  y aún brillaba. Tenía algo escrito en relieve, Truth. 

-“¿Crees que lo necesito allí abajo?” le pregunté. 

-“Créeme si te digo que sin él no veras nada ni encontraras lo que estas buscando, y podrías perderte para no volver”

Me alejé y, armado con la verdad, me sumí en las tinieblas.

domingo, 28 de abril de 2013

Step Twenty One


Algo me acompañaba aquel día, una suave brisa que, aun sin verla, sabía que me acompañaba. Aquel día, un día señalado, un día de fiesta, recordé que teníamos mil planes, y ninguno de ellos cumplimos. Solo pude pensar que a lo mejor fue culpa mía, después de todo fui yo el que eligió separar nuestros caminos y fue ella la que me dijo que quería volver a caminar junto a mí. 

-“Tomaste la decisión correcta” - Escuché decir a la brisa. De alguna forma, adivinaba mis pensamientos, y sabía a qué sentimientos desembocarían. 

-“Pero...” - empecé a decir. 

-“Tomaste la única elección posible, hacer más habría sido degradarte

-“Pero...”

-“Lo hiciste todo y más, lo diste todo y más, yo no habría aguantado tanto

-“Pero...”

-“¿Quieres volver a revolcarte en el barro? ¿Aún más?

No supe que decir, no supe que pensar, no supe que sentir, y supongo que fue esa sensación la que pudo conmigo esa noche, una noche señalada, una noche de alegría y fiesta donde, entre lagrimas, me quedé dormido entre la brisa y las estrellas.

Ellos entendían algo que yo aun no había entendido...